Lo que hace Juarma es algo que transciende al chiste, que te hace reir o que te emociona, que piensas que vaya ocurrencia o que menudo hijodeputa está hecho, que igual te lo comerías a besos o le darías una patada en la boca. Lo que nunca hace Juarma es abrevar en las tibias aguas de la indiferencia, o lo quieres lo detestas. Y yo quiero a este tio, con sus defectos y sus virtudes, como quiero a Roger (la comparación no es gratuita) o a Robert Crumb (amén).