Apenas conocido en Europa, el fenómeno del sionismo
i cristiano en Estados Unidos vive en los últimos años un auge cuyas reales dimensiones podemos comprender con una sola cifra: los más de 65 millones de libros vendidos por los 16 volúmenes de la serie Left Behind, de Tim LaHaye y Jerry Jenkins, una ficcionalización de las doctrinas del sionismo
i cristiano respecto a Israel y el fin de los tiempos.
Surgido como corriente milenarista en la Inglaterra decimonónica, implantado en los Estados Unidos por el pastor John Nelson Darby y crecido al calor del fundamentalismo evangélico norteamericano, el sionismo
i cristiano considera que sólo cuando el pueblo elegido de Israel esté en posesión de todo el territorio comprendido entre el río Éufrates y el río Nilo (Eretz Israel, el Gran Israel, tal como lo recoge el Génesis) tendrán lugar los acontecimientos anunciados por las profecías bíblicas: el Armagedón (la batalla final) y la segunda venida de Cristo para instaurar el Reino de Dios. A falta de datos precisos, los expertos consideran que hay decenas de millones de personas en Estados Unidos que comparten estas creencias.
El sionismo
i cristiano ha jugado un papel histórico determinante en la creación y sustento del Estado de Israel. Este rol se ha reforzado en el curso de las últimas décadas, y en la actualidad continúa desempeñándose de las más diversas formas, desde la presión política en Washington y el adoctrinamiento masivo a través de los medios (véanse los casos de Pat Robertson y del finado Jerry Falwell, o la citada saga de los Left Behind) a la financiación directa de la emigración judía a Israel y de los asentamientos de las ocupadas Cisjordania y Jerusalén Este.
Sionismoi cristiano: ¿Hoja de Ruta a Armagedón?, fruto de la investigación doctoral del teólogo británico Stephen Sizer, se ha convertido en el texto de referencia para todo aquel interesado en conocer el origen y desarrollo histórico del sionismo
i cristiano, las razones de su identificación total con el proyecto sionista
i del Estado de Israel y su decisiva influencia en el devenir cotidiano del conflicto, tanto en las altas esferas de la administración estadounidense como en su contribución sobre el terreno a las políticas de limpieza étnica y expansionismo israelíes. En definitiva, para entender en gran medida por qué la paz y la justicia parecen aún inalcanzables en Oriente Próximo.