Un niño pequeño vive una tormenta de entusiasmo cada dos o tres minutos. Un adulto, en cambio, siente la misma cantidad de entusiasmo dos o tres veces al año. Este fenómeno no se limita a los adultos. Muchos jóvenes, e incluso muchos niños, se ven afectados por esa carencia de entusiasmo. ¿De dónde viene ese soterramiento de una predisposición tan universal y primordial? ¿Qué es lo que está matando el entusiasmo?
En este libro André habla «de no ahogar ese entusiasmo que nos hace capaces de cualquier cosa, que nos libera de nuestros límites, que nos permite conectarnos con la genialidad que habita en nuestro interior».
Queremos niños que en el futuro sean adultos entusiastas y felices. Y lo queremos tanto que olvidamos mostrarles hoy, con nuestro ejemplo cotidiano, lo que es ser un adulto entusiasta. Y, como nos cuenta André, los niños se convierten en lo que nosotros vemos en ellos y, además, en lo que ven en nosotros...
«El hombre muere la primera vez a la edad a la que pierde el entusiasmo.»
Honoré de Balzac
«Seguir aquello que te entusiasma lo cambia todo.»
Aleksander Baj
ENTUSIASMO
Precio: 16,00€
Este libro tiene disponibilidad inmediata
En Ateneo La Maliciosa
Editorial:
Coleccion del libro:
Idioma:
Castellano
Número de páginas:
176
Dimensiones: 210 cm × 140 cm × 0 cm
Fecha de publicación:
2021
Materia:
ISBN:
978-84-121630-3-2
Traductor/a:
ENCABO LUCINI, EMILIO
AUTOR/A
STERN, ANDRÉ
André Stern nació en 1971 y, como cualquier otro niño, empezó a jugar. En casa recibió una absoluta confianza en sus capacidades de autoaprendizaje. Al no ir a la escuela, pudo seguir jugando, experimentando, ocupando sus horas con todo aquello que le interesaba de forma espontánea. Sin imposiciones externas de ningún tipo. Y se convirtió en músico, compositor, lutier, profesor, autor, periodista, conferenciante? En este, su primer libro, Yo nunca fui a la escuela, nos cuenta su experiencia como niño; después, en Jugar, añadió su visión como padre que respeta y ve cómo se desarrollan plenamente las capacidades innatas de de Antonin y Benjamin, sus dos hijos. Y luego llegó Entusiasmo, una invitación a recuperar la energía de la infancia.




