Para envío
Hablar de memoria histórica obliga a dar a las mujeres el protagonismo que se merecen en el Relato histórico, siempre tan olvidadas. La represión franquista se cebó en ellas de una manera especial, no sólo por su condición de antifascista o revolucionarias, sino también por su condición de mujer que permitía, en la nueva sociedad nacionalcatólica, formas de represión
particular en función de su género.
Si el nuevo papel que el franquismo les asignaba ya era una forma de represión, ya que fueron retiradas de la vida pública, tenemos que, después de la guerra, a 28 vecinas de Gramenet las mantuvieron en la cárcel, las hicieron pasar por consejos de guerra sumarísimos y, en algunos casos, producto de los malos tratos, las condujeron a la muerte. De ellas hablamos en este libro que presentamos.


