Para envío
¿Qué deseamos los hombres gays cuando abrimos una app de sexo y hablamos de «destrozarnos», «usarnos» o «llenarnos»? ¿De donde surge ese lenguaje de la transgresión?
Lejos de respuestas simplistas o de fácil recurso psicológico, este trabajo explora cómo estas expresiones y prácticas han sido interpretadas como síntomas culturales de una falta, como fetichismos socialmente construidos o como efectos de tensiones entre deseo, norma y poder.
Desde El Banquete de Platón a los actuales chill, pasando por el mito de San Sebastián o los cuartos oscuros, las prácticas de sexo a pelo durante la crisis del sida, el matrimonio homosexual, el cruising y las redes digitales, este trabajo examina los cambios históricos, psicosociales y tecnológicos que han acompañado la creación y desarrollo de los deseos y fantasías homoeróticos. A través de distintas prácticas sexuales veremos cómo se han marcado sus limitaciones y desvíos sobre la norma social, pero también su potencia creativa para poner en cuestión toda fantasía de identidad.


