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Reseña

Una lectura feminista de la deuda

Autor/a de la reseña: 
Mónica Peralta Ramos
Fecha de la reseña: 
Lunes, 23. Septiembre 2019
Medio donde se publicó: 
El cohete a la luna
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Una lectura feminista de la deuda (Luci Cavallero, Verónica Gago, editorial Fundación Rosa Luxemburgo, 2019) explora y debate una problemática fundamental de la época en que vivimos: la articulación entre la violencia del endeudamiento y la violencia de genero. En este debate, el análisis contribuye a sacar a la luz aspectos cruciales de una contradicción esencial a la vida humana, un conflicto que supurando por los diversos intersticios de la sociedad adquiere relevancia creciente en la práctica de la protesta social.

En los orígenes de la vida humana todo era caótico. Lo natural y lo sobrenatural avasallaban lo cotidiano. En este contexto indomable, la producción material para subsistir y la reproducción de la vida fueron los ejes sobre los que se fundó el orden que permitió a la especie humana sobrevivir en el planeta. Ese orden, basado en la diferencia de sexos y en la división del trabajo, generó asincronías y un excedente e impregnó con relaciones de poder las distintas áreas de la vida social. Así como las capas geológicas de la tierra se acumulan y superponen ocultando un centro en permanente estado de combustión, el tiempo y la diversidad cultural enterraron las relaciones que dieron origen a la vida social, en las regiones mas profundas e impenetrables de la psiquis colectiva. Sin embargo, hoy el fuego incandescente de una dominación y explotación originaria empieza a salir a la luz del día.

Nuestro presente está penetrado por un capitalismo monopólico global, una forma de organización social que domina al mundo a partir de la creciente concentración del poder económico, político y cultural. Esta forma de capitalismo potenció y concentró el control social e integrar a la producción y a las finanzas mundiales como nunca antes en la historia de la humanidad. La dinámica de esta organización social reside en la absorción del excedente, de la riqueza acumulada y de los ingresos mundiales a través de todo tipo de rentas monopólicas, entre las que se destacan las financieras. El motor de esta dinámica es el saqueo y la usura, naturalizados a través de diversos mecanismos institucionales, tecnológicos y culturales. La contracara de esta concentración de poder en todas las áreas de la vida social, es la creciente división, dispersión y oposición de vastos sectores sociales, países y regiones y un estado de guerra permanente expresado en una violencia visible y militarizada pero también invisible, subrepticia y cada vez más sofisticada tecnológicamente. A pesar de ello, las contradicciones y conflictos engendrados por esta forma de organización social amenazan con destruir totalmente la vida en el planeta.

Hoy vivimos en la penumbra que provoca un pasado que desaparece y el resplandor de un futuro que no termina de nacer. En esa penumbra se escuchan voces de lo que viene, tibias, confusas, pero impregnadas con los destellos de una luz nueva. Estas voces resisten la explotación y buscan delinear un nuevo orden social. Entre estas voces se destaca el rumor de una ola verde, un movimiento feminista que pone en cuestión una violencia de genero intrínsecamente enraizada en la dominación y explotación del sistema capitalista. Esta ola verde arranca jirones de un pasado tenebroso que se empecina en ocultar su esencia. Lo que está en cuestión por estos días es la visibilidad del núcleo central de formas de explotación y dominación que, bajo distintas formas, se han sucedido a través del tiempo y las diversas culturas. Esto no es poca cosa: abre las puertas que conducen hacia un sentido nuevo de la existencia humana en el planeta. Es decir: permite recorrer un camino que busca sustituir  la dominación, la explotación y la depredación del medio ambiente por relaciones sociales igualitarias y en armonía con la naturaleza.

En este contexto, Una lectura feminista de la deuda constituye un importante aporte al estudio de la relación entre la violencia del endeudamiento y la violencia de género, un aporte que abre nuevas perspectivas de análisis y de practica política. Discutir a las finanzas enfocándolas desde la perspectiva de su impacto en los procesos de producción y reproducción de la vida y de la economía familiar es un planteo novedoso que vincula un tema abstracto y de carácter macro social como las finanzas, con el detalle de la vida cotidiana enfocado desde el ángulo de un mundo femenino que, en situaciones cada vez mas precarias, se endeuda para reproducir a las familias.

El libro plantea como un objetivo central “sacar la deuda del closet”, visibilizarla en lo concreto, “quitarle su poder de abstracción”, “desafiar su poder de avergonzar, de funcionar como un asunto privado y verla en cambio como un problema común”. Así, el análisis hace posible la ruptura del vínculo que implosiona la protesta social internalizando la culpa a nivel individual. La ruptura de este vínculo permite un accionar   centrado en la desobediencia colectiva al gobierno de las finanzas. El análisis abre así una línea de acción política para el movimiento feminista de importancia fundamental, no sólo teórica sino también practica.

Desde los orígenes del tiempo, “dividir para reinar” ha sido una de las estrategias que permiten la reproducción de la dominación. Esto último ocurre cuando se ocultan sus raíces pero también cuando se impulsan las divisiones y la disgregación social. Vivir la deuda como pecado encierra a los actores sociales en los confines de lo individual y de la multiplicidad y diversidad de intereses individuales. Por esta vía la protesta se aísla y naufraga en el universo de los opuestos. Cuando se visualiza la deuda como mecanismo de explotación se puede encontrar el interés común y dar vía de escape a la desobediencia colectiva. En este sentido, el libro contribuye al volver visible al endeudamiento femenino. Este es un paso crucial, pero no el único que hay que dar, tanto en lo teórico como en lo practico, para desmitificar la relación entre la violencia del endeudamiento y la de género. Si bien es cierto, como dicen las autoras, que el endeudamiento no borra las diferencias (de género, clase, raza, locación, etc.) sino que las explota, al no marcar claramente las diferencias y al no trabajar la forma en que el endeudamiento las explota, el análisis —si bien da un paso inicial de enorme importancia— no llega a enfrentar completamente el desafío del momento: encontrar, más allá de las diferencias, los puntos en común que permitan elaborar una práctica superadora de las divisiones dentro de los colectivos y entre los mismos. Esta fragmentación sumerge la protesta social en compartimentos estancos y enfrentados, desactivando su potencia desestabilizadora del viejo orden.

Así, una vez sacada la deuda del closet, un punto crucial para el avance de la investigación sobre la relación entre feminismo y deuda es conocer mejor la relación entre el endeudamiento y las diferencias, la forma en que el endeudamiento reproduce e intensifica esas diferencias y los puntos en que la explotación del endeudamiento converge a pesar de las diferencias, incluidas las de género. Esto permitirá esbozar una acción colectiva que permita construir plataformas de acción común. Al mismo tiempo asegurará el liderazgo del movimiento feminista tanto en la desobediencia al endeudamiento global como en la búsqueda de un mundo igualitario.

Por otra parte, el libro se propone vincular el endeudamiento a nivel global (macro) y el endeudamiento en la vida cotidiana y contribuye a este objetivo al analizar la relación entre los subsidios del Estado y la “inclusión” en el consumo como vía de integración al endeudamiento y a la reproducción del mismo en el mundo de la precariedad y especialmente en el mundo femenino.

La deuda es hoy una dínamo de importancia crucial para succionar el excedente, los ingresos y la riqueza acumulada en un país. Esto ocurre a distintos niveles: desde el endeudamiento de los Estados, al endeudamiento privado de los actores sociales insertados en los mercados formales e informales, al endeudamiento de aquellos sectores sociales que habitan los pasillos subterráneos de la economía y están aparentemente desvinculados de la producción. Aquí las mujeres ocupan un rol central: sus cuerpos son atravesados por los principales conflictos sociales. Esta situación no sólo les permite un rol protagónico en la protesta social. Además saca a la luz el rol del Estado en la producción y reproducción global del endeudamiento a través de los subsidios que otorga a lxs sectores mas vulnerables, y en particular al mundo femenino. Así, este libro abre líneas de investigación para desarrollar en el futuro, que tienen importancia crucial para comprender cómo funciona el endeudamiento a nivel global, cómo este disciplina a la sociedad en su conjunto y cómo genera tensiones nuevas que contribuir a la búsqueda de un mundo mejor.

En este sentido, y a título de ejemplo, una vez descubierto este continente de riqueza acumulada en los subsidios en su rol potenciador del endeudamiento de lxs sectores más vulnerables, se vuelve posible analizarlo desde la perspectiva de la batalla por las transferencias de riqueza acumulada, ingresos y excedente, tanto a nivel local como internacional, entre diversas fracciones del capital. La pelea por la repartija del botín del Estado es un aspecto fundamental del análisis del endeudamiento global que es necesario desarrollar a futuro, tanto por su aspecto macro como por su incidencia sobre el mundo de la precariedad y el desamparo, y especialmente del mundo femenino.

Una lectura feminista de la deuda hace aportes fundamentales a la comprensión de la relación entre endeudamiento y feminismo y a la relación entre el endeudamiento global, el Estado y el mundo de la precariedad. Los aportes de este libro no solo son explícitos. Sus silencios también motivan a la reflexión y al debate, paso indispensable para proponer una práctica política que sume la protesta de todxs los sectores perjudicados por el endeudamiento y ponga fin a las desigualdades existentes. Es, pues, un libro indispensable para comprender el momento que vivimos.