Un libro de surrealismo barrial montevideano con guiños anales a Europa que se sitúa en la frontera entre distintos universos. Es un texto autobiográfico, ficticio y poético, retrato multifacético de la experiencia marika en el Cono Sur, y migrante en el viejo continente. Con un estilo entre crudo y lírico, este libro de cuentos, de relatos cortos, de pinceladas, del barrio y para el barrio, es un homenaje a lxs insultadxs. Sus heroínas son travestis, viejas rebeldes, pandillas de jóvenes envueltos en amores que no...
Es también un manifiesto político, con ecos de una tradición literaria latinoamericana y surrealista que va desde Copi hasta Lemebel. En un presente marcado por una aceleración incompatible con la vida, Juan nos propone guardar preciosamente todo aquello que será destruido.
"[...] para apuñalar el papel con tinta marica, aunque no se entienda la letra, y perderte en desprolija prosa que hace pozos en cuadernos que tan profundo van, que el agujero de salida es en piel ajena.
Estrías, estrías las nuestras que ahora son trincheras para todxs lxs putxs que no paramos de parir.
Que no podemos parar de parir.
A cada soldado que vos ponés en fila, armado, yo me abro de piernas a la mira de su pistola y antes que caiga al piso, de mi ya van a haber nacido cientos de miles de putxs."
POR UNA PIJA QUE CHUPÉ, CHUPAPIJA ME LLAMARON
AUTOR/A
GALLO, JUAN / MENTAH
Mentah (Juan Gallo) es un performer, cineasta y narradorx uruguayx. Nacidx en 1995, obsesionadx con lo 'self produced' y 'homemade'. Ahora reside en Barcelona y Montevideo.<BR>Pasó de ser un niñx dibujante a un adolecente cinefilx, para florecer en un joven militante de contar historias en cualquiera sea la plataforma. El 'storytelling' es, sin lugar a dudas, su espacio de comodidad. Si bien se formó como guionista y directorx, los primeros años fuera de la academia fueron invertidos en la performance (drag/happening) y nunca habiendo soltado el dibujo.<BR>Su trabajo oscila entre la creación de nuevas identidades y su eventual destrucción, apuntando a reconfigurar nuestro pensamiento estético, a repensar el maquillaje como arma, para resistir dentro de la tecnología y no contra ella. Mentah teje su discurso en textos y luego se comparten en sus intervenciones artísticas en cualquier contexto geográfico. Mezclar las dos disciplinas es fundamental para su trabajo, posibilitando un proceso de pensamiento que puede existir tanto en un taller como en nuevos sistemas académicos.


