Tea Rooms.

Mujeres, militancia y las otras literaturas obreras.
20,00€

*Este curso en gratuito. Para matricularte debes escribir a nocionescomunes@traficantes.net o nocionescomunes2010@gmail.com o mandar un whatsapp o Telegram al 630662527

 

 

PROGRAMA DEL CURSO

14 Oct - 19:00

Cristina Somolinos Doctora en Literatura por la Universidad de Alcalá (2020), con una tesis acerca de las representaciones de las mujeres trabajado

28 Oct - 19:00

Ana Muiña editoria de La Linterna sorda y militante libertaria

30 Sep - 16:02

Carolina Fernández Cordero es licenciada en Filología Hispánica y Filología Clásica y doctora en Literatura Española por la UAM.

11 Nov - 19:00

Ignacio C Soriano historiador y auor del libro Lucía Sñanchez Saornil. Entre mujeres anarquistas. 

18 Nov - 19:00

Dolors Marín historiadora e investigadora libertaria autora de numerosos libros sobre anarquismo, mujeres revolucionarias y disidentes. 

25 Oct - 19:00

Grupo de lectura colectiva

Del 14 de octubre al 25 de noviembre

Se acerca el centenario de la Generación del 27 y, con él, una nueva oleada de homenajes, reediciones y estudios. En los últimos años se ha empezado a corregir una de sus grandes omisiones: la de las mujeres. El trabajo en torno a las Sinsombrero ha devuelto a la luz a pintoras, poetas, pensadoras y novelistas como Maruja Mallo, Concha Méndez, María Zambrano, Rosa Chacel o Ernestina de Champourcín. Todas ellas participaron plenamente en la renovación artística e intelectual de su tiempo y fueron borradas del relato canónico.

Pero esa recuperación también tiene sus límites. Junto a estas autoras, muchas de ellas de origen burgués o acomodado, hubo otras mujeres que escribieron desde el taller, la oficina o la centralita telefónica. Fueron a la vez escritoras, trabajadoras y militantes. En ellas se cruzan la experiencia de la vida obrera, la organización política y la vanguardia literaria. Escribieron en una sociedad de clases en la que la mujer trabajadora era, como se decía entonces, la esclava de los esclavos: explotada como obrera y subordinada como mujer, dentro y fuera de su propia clase. Las anarquistas de Mujeres Libres hablaban de una «triple esclavitud»: a la ignorancia, como productora y como mujer.

La reedición en 2016 de *Tea Rooms. Mujeres obreras* de Luisa Carnés abrió esta perspectiva y mostró que existía otra genealogía del 27, escrita desde abajo. En este curso recorreremos esa genealogía a partir de dos figuras centrales, Luisa Carnés y Lucía Sánchez Saornil. Nos preguntaremos por qué estas mujeres quedaron fuera tanto del canon literario como de buena parte de la historia del movimiento obrero. Veremos qué nos dicen sus obras sobre el trabajo femenino, la emancipación y la relación entre escritura y lucha política. Y pensaremos qué significa hoy recuperarlas sin reducirlas a una etiqueta generacional.

Luisa Carnés (Madrid, 1905 – México, 1964)

Hija de una familia obrera, Luisa Carnés dejó la escuela a los once años para trabajar en un taller de sombrerería. Después fue dependienta en un salón de té y mecanógrafa en una editorial. Fue autodidacta y se abrió paso en el mundo literario de finales de los años veinte con novelas como *Natacha* (1930). En *Tea Rooms. Mujeres obreras* (1934), una novela-reportaje basada en su propia experiencia, retrata las condiciones de trabajo, el acoso, la precariedad y la conciencia de clase de las camareras de un salón de té madrileño. Militante comunista, escribió en la prensa obrera durante la República y la guerra. En 1939 partió al exilio, primero a Francia y después a México, donde siguió escribiendo hasta su muerte en un accidente de tráfico. Su obra permaneció olvidada durante décadas.

Lucía Sánchez Saornil (Madrid, 1895 – Valencia, 1970)

Telefonista de profesión, Lucía Sánchez Saornil fue una de las pocas mujeres del ultraísmo, la vanguardia poética de los años veinte. Llegó a publicar bajo un seudónimo masculino. Su militancia en la CNT, en la que se implicó a raíz de la huelga de Telefónica, la llevó a denunciar el machismo dentro del propio movimiento libertario. En 1936 fundó, junto a Mercedes Comaposada y Amparo Poch y Gascón, la organización anarcofeminista Mujeres Libres, que llegó a reunir a decenas de miles de afiliadas durante la guerra. Fue también secretaria de Solidaridad Internacional Antifascista. Tras la derrota vivió en la clandestinidad en Valencia junto a su compañera, América Barroso. Su figura reúne vanguardia poética, feminismo obrero y disidencia sexual.

SESIONES DEL CURSO