Robert Bloch (1917-1994) empezó a publicar muy joven, a los 18 aos, y enseguida se convirtió en autor cotizado de las páginas de las revistas de género más importantes de Norteamérica y del Reino Unido, y en especial de la mítica "Weird Tales", además de colaborar asiduamente en la radio, en la televisión y en el cine, donde ganó fama universal gracias a la adaptación que hizo Alfred Hitchcock de su novela "Psicosis".
Las quince historias que intengran el presente volumen nos revelan a Robert Bloch no sólo como maestro del terror, sino como cronista de la Amércia profunda, una América brutal, terrorífica, demoledora, haciendo de la fantasía un vehículo con el que transitar humorísticamente ( o "macabramente") por los riscos del género.
DULCES SUEÑOS...
AUTOR/A
BLOCH, ROBERT
Robert Bloch (1917, Chicago/1994, Los Ángeles) fue un escritor prolífico con cientos de relatos publicados y decenas de novelas. De origen judío, estuvo vinculado en sus inicios a la revista Weird Tales como sus colegas del círculo de Lovecraft, para quienes recibía el sobrenombre de Bho-Block. Junto a Henry Kuttner, fueron los dos escritores más jóvenes del círculo. Aporta a los mitos de Cthulhu la creación de dos libros malditos: De vermis mysteriis y Cultes des goules. Tuvo una gran amistad con H. P. Lovecraft, el cual lo convierte en Robert Blake en el relato El que acecha en la oscuridad, escrito en 1935. El propio Bloch continuaría la historia después de la muerte del maestro en su relato La sombra que huyó del chapitel (The shadow from the steeple, 1950). En otro de sus relatos, El vampiro estelar (The shambler from the stars, 1935), mata al alter ego de Lovecraft como revancha por el fallecimiento de Blake, con toda la complicidad sarcástica del maestro de Providence. Una de sus obras tardías de los mitos de Cthulhu sería El horror que nos acecha (Strange eons, 1978), más en la estela de August Derleth. Robert Bloch se hizo mundialmente famoso por su autoría de la novela Psicosis (Psycho, 1959) que Alfred Hitchcock adaptó para la gran pantalla un año después.

