Para envío
En La voz solitaria, ensayo publicado en 1962 y convertido hoy en día en un clásico, Frank O?Connor indaga en la esencia del relato breve y en la condición humana que lo inspira. En él, combina el rigor del crítico con la sensibilidad del narrador, y examina, con lucidez apasionada, cómo el cuento moderno se convierte en un instrumento para revelar lo que el
mundo ignora o silencia: la voz del individuo frente a la multitud, la vida interior frente al consenso social. Frente a la amplitud coral y social de la novela, O?Connor sostiene que el relato corto pertenece a lo que denomina «la población sumergida»: los solitarios, los marginados, aquellos que viven al borde de la comunidad. A través de la lectura penetrante de autores como Gógol, Maupassant, Joyce, Chéjov, Hemingway o Mansfield, analiza la estructura, el tono y la dimensión ética del género, sin separar nunca la forma narrativa de su verdad emocional.




