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MULDER, ELISABETH

Elisabeth Mulder Pierluisi (Barcelona 1904-1987), poeta, dramaturga, traductora (tradujo al español las obras de Pushkin, Baudelaire, Charles Morgan, Pearl S. Buck, Shelley o Keats). Tenía quince años cuando ganó los juegos florales celebrados en la localidad de Sarriá, con un poema de título «Circe». El Noticiero Universal propaga la noticia y nos descubre que a esa corta edad era ya redactora del diario local, firmando las crónicas con el pseudónimo «Esfinge». Ninguno de sus poemarios, de sus novelas (algunas incluso versionada para el cine, como Preludio a la muerte (1941) en la que se inspira la película Verónica), ninguno de los volúmenes de narraciones cortas o de teatro, esto es, seis poemarios (Embrujamiento (1927), La canción cristalina (1928), Sinfonía en rojo (1929), La hora emocionada (1931), Paisajes y Meditaciones (1933) y Poemas Mediterráneos (1949)); seis libros de relatos (Una china en casa (1941), Este mundo (1945) o Las noches del gato verde (1963), etc.); quince novelas (entre las que destacamos La Historia de Java (1935), Crepúsculo de una ninfa (1942), El hombre que acabó en las islas (1944), Alba Grey (1947) o El vendedor de vidas (1953)) y dos obras de teatro (Romance a media noche (1936) y Casa Fontana (1948)), pasaron desapercibidas para la prensa española. Desde su primer poemario los diarios se van a hacer eco de las novedades editoriales, de las traducciones, entrevistas? Elisabeth Mulder llegó a convertirse en un personaje crucial para la intelectualidad del momento. Colaboró con la revista Ínsula, con ABC, La Vanguardia; perteneció al grupo de Eugenio d?Ors, la «Academia del Faro de San Cristóbal», o a la tertulia «Trascacho». El Paseo Bonanova 53 fue lugar obligado de peregrinación para muchos de los intelectuales que pasaban por Barcelona. Figuras tan dispares como Victoria Kent, Camilo J. Cela, Salvador Espriu, Concha Espina, Leopoldo Panero o Consuelo Berges, forman parte de la lista de escritores que firman la ingente correspondencia que aún hoy guardan los cajones de su escritorio.